Flora
Ibiza es una de las joyas del Mediterráneo, considerada un paraíso natural por la belleza y variedad de paisajes concentrados en tan poco espacio.
La variada flora de la isla está formada por más de mil especies distintas, algunas se dan también en Europa Central o África, pero muchas son especies endémicas originarias de Ibiza.
Las especies más características el paisaje de las islas son el pino carrasco, el pino piñonero, enebro, sabina, coscoja, flámula, el olivillo, lentisco, el matapollo, la pala marina, jara, el mirto, madroño, brezo, labiérnago, adelfa, tomillo, romero, espliego de jardín, frígola de Sant Joan, zarzaparrilla, etc...
Son diez las especies que se consideran endémicas en Ibiza, mientras que únicamente seis son compartidas por las floras de Ibiza y Formentera.
La flora de las islas tiene mucho que ofrecer a los caminantes y amantes de la naturaleza que cambia al paso de las estaciones: a mediados de septiembre las lluvias hace revivir la vegetación ibicenca tiñendo de verde el paisaje.


En el campo se cosecha el algarrobo y el olivo y en las zonas más húmedas se pueden encontrar las primeras orquídeas.
El inverno trae la luz clara en una época tranquila y bonita para los habitantes de la isla. En febrero florecen los almendros como un manto de nieve, es época de naranjas y limones y empezamos a ver brillos amarillos en los campos.
La primavera viene cargada de aromas de plantas aromáticas como el romero o la estepa blanca, lirios y alhelís.
En verano la naturaleza del interior de la isla se paraliza y debemos mirar al mar. Ibiza posee un rico mundo submarino. Las praderas de Posidonia albergan innumerables especies animales, protegen el litoral de la erosión y hacen que nuestro mar tenga las aguas más puras y cristalinas. Mientras, en el campo, se cosechan almendras, higos y melones. Es al final del verano cuando se pueden saborear los frutos más dulces y las hortalizas más sabrosas que produce el campo ibicenco.
Los almendros de Ibiza

Una vez más el campo ibicenco deleita al visitante con otra de sus maravillas: los almendros en flor. El buen clima y el suave invierno, despierta a las flores blancas que adornan la Isla cautivando el espíritu sensible de oriundos y turistas. La belleza espectacular se apodera del paisaje y los almendros en flor revelan su apogeo entre los meses de enero y febrero, como un anticipado anuncio de la primavera.
Es posible admirar este espectáculo natural en toda la isla pero la zon del Pla de Curona en Santa Agnes es una de las mas famosas y donde más se destaca la preciosa estampa.
naturaleza en Ibiza
El verdadero valor de la isla
Sus entornos naturales protegidos y la reservas poseen un gran valor ecológico que ha sido reconocido como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
La oportunidad de conocer y recorrer las posibilidades naturales de la isla son infinitas, desde sus playas de aguas turquesa hacia el interior más montañoso, Ibiza es pura seducción. La calidad de sus espacios naturales ofrecen un mundo de posibilidades para aquellos que optan por un turismo vinculado a la naturaleza, el mar y las costumbres de los isleños.



