Sa Font des Ierns, en el municipio de Santa Eulalia, vuelve a convertirse en punto de encuentro para vecinos y visitantes con la celebración de la XXIII edición de sus fiestas populares, una cita que mantiene vivas algunas de las tradiciones más arraigadas de la isla en un ambiente familiar y festivo.
La cita es el sábado 1 de agosto de 2026 a partir de las 19:00 horas.
Organizadas por la Associació de Vesins des Terç i Can Ramon de Baix, con la colaboración del Consell Insular d’Eivissa y del Ayuntamiento de Santa Eulària des Riu, las fiestas presentan un programa pensado para todas las edades y con un claro protagonismo de la cultura popular ibicenca.
La programación comenzará con la II Muestra de Artesanos de es Ierns, donde varios creadores locales mostrarán sus trabajos elaborados con técnicas tradicionales. Los más pequeños podrán participar en juegos populares como la estirada de cuerda, el lanzamiento de herraduras o el tradicional joc de sa granera, recuperando la esencia de las fiestas de pueblo de toda la vida.
Uno de los momentos más esperados llegará con la Gran Ballada Popular, protagonizada por el Grup de Ball Pagès Es Broll junto a integrantes de diferentes colles de Ibiza y Formentera. La música y el baile tradicional volverán a llenar este rincón del municipio, reforzando el carácter participativo de una celebración que cada año reúne a cientos de personas.
La fiesta continuará con propuestas para jóvenes y adultos, entre ellas el concurs d’ucs, las brulades de corn, la cantada pagesa, el joc des pes, el lanzamiento de carretilla y el ya popular III Campeonato Internacional de Kamasutra Pagès, una de las actividades más divertidas del programa.
Durante toda la velada habrá barra de bar y cena al aire libre, por lo que la organización recomienda reservar mesa con antelación.
Como novedad de esta edición, se ha habilitado un aparcamiento en la entrada del barrio para facilitar el acceso de los asistentes.
Una mejora que responde al crecimiento de una fiesta que, tras más de dos décadas de historia, se ha consolidado como una de las celebraciones vecinales más auténticas y queridas del verano ibicenco.