Hay lugares en Ibiza que parecen pertenecer a otra isla. Lugares que, incluso después de haber pasado mil veces cerca, siguen escondiendo algo especial.
El restaurante Bambuddha Ibiza es uno de ellos: un auténtico oasis en la carretera de San Juan donde el bambú, las esculturas de piedra, los jardines y una atmósfera entre espiritual y sensual consiguen que, durante unas horas, uno se olvide por completo de dónde está.
La historia de Bambuddha es también la historia de una Ibiza que ha ido transformándose con el paso de los años. Lo que comenzó como un centro social y espiritual para amigos terminó convirtiéndose en un singular Temple Restaurant, capaz de atraer tanto a residentes como a visitantes llegados de todos los rincones del mundo. El camino no siempre ha sido sencillo: el restaurante ha tenido que adaptarse al ritmo vertiginoso de la temporada, al estilo de vida de quienes viven en la isla y a las expectativas de un público internacional cada vez más exigente.
Su propuesta gastronómica tampoco responde a los códigos habituales. Aquí no hay una sucesión rígida de entrantes y platos principales: la filosofía asiática de compartir y dejar que los platos lleguen a medida que están preparados convierte la cena en una experiencia mucho más social. Comer vuelve a ser, como antaño, una excusa para reunirse, conversar y probar muchas cosas diferentes.
Y precisamente ahora, cuando Ibiza empieza poco a poco a bajar revoluciones, Bambuddha propone uno de esos planes que apetece especialmente. Se llama Miso Hungry y está activo durante septiembre y octubre, con una cita cada miércoles que se ha convertido en todo un acontecimiento: alrededor de 500 personas pueden llegar a reunirse cada noche para disfrutar de esta experiencia.
La fórmula es sencilla y difícil de resistir: 48 euros por persona, bebida y postres aparte, para comer todo lo que quieras y sin restricciones. Una propuesta pensada para sentarse a la mesa sin mirar el reloj ni pensar demasiado en qué pedir: simplemente dejarse llevar, compartir y repetir.
Además, los residentes cuentan con un 15% de descuento, haciendo que el plan resulte todavía más atractivo.
Con el verano entrando en su recta final, Miso Hungry se presenta así como una de esas citas que merece la pena marcar en la agenda: una gran cena, un escenario único y la posibilidad de volver a disfrutar de Bambuddha Ibiza con ese punto de calma que empieza a recuperar la isla cuando la temporada se relaja.