Si te gusta viajar a través de la gastronomía, el restaurante Kathmandu tiene reservado un billete directo a India y Nepal.
Ubicado en la famosa calle de los restaurantes de Santa Eulalia, una de las zonas con más ambiente, Kathmandu se ha ganado el reconocimiento de residentes y turistas gracias a una cocina auténtica, elaborada con pasión y fiel a las tradiciones culinarias de India y Nepal.
Su acogedora terraza exterior es perfecta para disfrutar de una comida o cena al aire libre, mientras que en su salón interior, decorado con detalles inspirados en la cultura india y nepalí, encontrarás una atmósfera cálida y acogedora.
En cuanto a la carta, cuentan con una gran variedad de platos elaborados con ingredientes de calidad, especias cuidadosamente seleccionadas y ese toque casero que marca la diferencia.
Entre sus entrantes destacan las tradicionales samosas y una selección de sopas llenas de sabor. También especialidades cocinadas en el horno tandoor, como el pollo tandoor, marinado con ajo, jengibre, yogur y hierbas aromáticas antes de cocinarse en un horno de barro tradicional que le aporta una textura y un sabor únicos. Asimismo, merece una mención especial el cordero tikka, preparado siguiendo la misma técnica.
Uno de los aspectos más valorados de Kathmandu es la posibilidad de adaptar muchos de sus platos a tu propio gusto, permitiéndote elegir diferentes combinaciones de ingredientes y niveles de intensidad en las especias.
Los platos vegetarianos también ocupan un gran espacio en su carta, así como las distintas propuestas para que los más pequeños de la casa también puedan disfrutar.
Para acompañar cualquier especialidad, nada mejor que uno de sus deliciosos panes naan. Desde el clásico naan de ajo hasta versiones más elaboradas como el naan con ajo y queso o el popular naan peshwari, elaborado con coco, almendras y pasas dulces.
Si buscas una opción atractiva para la hora de comer, debes saber que su menú de mediodía es una excelente elección. Por solo 16,95 euros, podrás escoger entre siete primeros platos, diez segundos y tres postres, una propuesta variada y completa que te permitirá disfrutar de algunas de sus especialidades a un precio muy asequible.
La experiencia no estaría completa sin probar alguna de sus bebidas tradicionales. El aromático té chai o los refrescantes lassis, elaborados a base de yogur y disponibles en versión dulce, salada o de mango, son el acompañamiento perfecto para que te sumerjas por completo en los sabores de India y Nepal.
También tienen diferentes postres y helados, con clásicos como el gulab jamun, unas bolas de leche cocinadas en salsa dulce de cardamomo.
Tanto si ya eres un apasionado de esta cocina como si quieres descubrirla por primera vez, Kathmandu te espera con una propuesta gastronómica auténtica, llena de tradición, hospitalidad y aromas exóticos.