Aquella pequeña casa con garaje junto al aeropuerto de Ibiza se ha consolidado con los años como un referente de la escena underground mundial, gracias especialmente a una fiesta que está íntimamente unida a él: Circoloco.
Es imposible entender la historia del club sin Circoloco, la icónica sesión de los lunes que redefinió el concepto de after party en Ibiza y lo convirtió en fenómeno global. Hasta que no llegó Circoloco en 1999, el club apenas albergaba fiestas privadas, de hippies o tablaos flamencos. Luego, todo cambió. La sesión de los lunes transformó el club en epicentro de la escena underground, convirtiéndose en cita obligada para artistas, residentes y público internacional.
La apertura y evolución de su emblemática Terraza, junto a la Main Room, consolidaron un formato único donde conviven el sonido más crudo y una atmósfera sin artificios, fiel a la esencia del club.
A lo largo de los años, su cabina ha sido escenario tanto para talentos emergentes como para figuras consagradas de la electrónica mundial.