Bon Lloc Ibiza es uno de esos restaurantes de toda la vida que, sin perder de vista ni un ápice de su esencia, ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos a través de una lograda propuesta gastronómica.
Fundado en 1965 y ubicado en la localidad de Jesús, Bon Lloc continúa ensalzando sus raíces, apostando por deleitar a cada comensal con los mejores sabores de la cocina casera y tradicional.
Unas raíces que se siguen reflejando en cada uno de sus rincones, donde el carácter ibicenco se percibe de un primer vistazo: senallons y cestos de mimbre, un claro predominio de la madera rústica y los tonos beis y claros en todo el mobiliario, y una gran y acogedora chimenea, perfecta para disfrutar de una velada única en los días más fríos.
En cuanto a su carta de desayunos, aquí encontrarás deliciosas propuestas desde primera hora de la mañana. Desde distintas tostadas caseras o huevos variados hasta bowls de yogurt y fruta, croissants y zumos naturales; todo para que comiences el día con energía.
Durante el mediodía y las noches la propuesta de Bon Lloc es una apuesta mediterránea con una gran variedad de opciones. Platos fríos y calientes para compartir como boquerones en vinagre, croquetas de jamón ibérico, boletus o cocido, o espárragos trigueros con salsa romesco, ensaladas de la huerta, hamburguesas e incluso logrados arroces de la casa.
Si eres amante de las buenas carnes y pescados, la selección de Bon Lloc te conquistará desde el primer bocado por su frescura y su cocción. Y si se te antoja un guiño casero como los que hacía tu abuela, con ese sabor de los de antes, en este restaurante podrás encargarlo y disfrutarlo como en casa.
Como guiño a la cocina italiana, ofrecen espaguetis y pizzas elaboradas artesanalmente con productos de esta tierra, y como añadido, de lunes a viernes a la hora de comer aquí también encontrarás un menú semanal.
A todas estas propuestas les acompaña una completa bodega de vinos que maridan a la perfección con cada plato.
Como no podía ser de otro modo, los postres también son una puesta en valor del producto típico ibicenco, con su flaó y greixonera. Por supuesto, cuentan con otras opciones como su irresistible tarta de zanahoria, el cremoso coulant de chocolate o la jugosa torrija acompañada de helado de turrón. Eso sí, todos comparten algo en común: han sido elaborados artesanalmente.
En Bon Lloc cada plato es una oda al sabor y la calidad de la cocina de antaño, pero con toques creativos. Un restaurante que ha sabido mantener intacto ese espíritu castizo, convirtiéndose así en un clásico de la isla que merece la pena visitar.
Recomendación
Dos platos clásicos que tienes que probar son el pollo asado al estilo «Bon Lloc» o el chuletón nacional, ambos acompañados de patatas fritas o verduras. De postre, su irresistible tarta de queso.