En el espectacular entorno del Puerto de San Miguel, San Juan, se esconde uno de los tesoros naturales más sorprendentes de Ibiza: la Cova de Can Marçà, un espacio geológico con más de 100.000 años de antigüedad que combina historia, misterio y belleza natural.
Situada entre 12 y 14 metros de altura sobre el nivel del mar, la cueva fue descubierta y utilizada durante décadas por contrabandistas que se aprovechaban de su acceso escondido y de sus recovecos como lugar de ocultación de mercancías. Hoy, convertida en atractivo cultural, invita a recorrer un fascinante viaje subterráneo lleno de estalactitas, estalagmitas y pequeños lagos que se despliegan a lo largo de la visita.
El recorrido guiado, de unos 40 minutos, está disponible en varios idiomas y resulta ideal para toda la familia. El momento estrella llega con el espectáculo de luces, agua y sonido, que recrea las antiguas cascadas que antaño corrían por el interior de la cueva. Además, la entrada ofrece un regalo extra: unas vistas espectaculares de la bahía de San Miguel, uno de los paisajes más icónicos del norte de Ibiza, con las islas Murada y Ferradura justo en frente.
La visita consta de dos partes: en la primera gozarás de un sorprendente paseo por su exterior, justo sobre los acantilados. Te aconsejamos que no olvides la cámara de fotos porque las vistas te dejarán maravillado. Durante la segunda parte te internarás en la cueva y verás las distintas formaciones geológicas que se han ido creando como estalactitas y estalagmitas, una cascada y los lagos. Incluso podrás contemplar las marcas que los contrabandistas hacían en las paredes cuando depositaban allí sus mercancías. Ellos fueron los primeros en utilizar la cueva.
Para hacer una visita en grupo, no tienes más que ponerte en contacto con ellos. Sino, no es necesario que reserves con antelación puesto que los pases se repiten todos los días cada 30 minutos en verano y cada 45 en invierno.
Tras este interesante paseo, seguro que te quedas con ganas de más. Si es así, puedes pasar por su tienda de recuerdos, justo a la entrada, donde encontrarás todo tipo de souvenires como postales o minerales.
La experiencia es accesible para la mayoría de visitantes, aunque conviene tener en cuenta que la cueva no está adaptada a personas con movilidad reducida. La temperatura fresca en el interior convierte la visita en un plan perfecto en cualquier época del año, especialmente durante los meses más calurosos.
Sa Cova de Can Marçà abre todo el año y cuenta con aparcamiento en la parte superior. Muy cerca encontrarás un pequeño chiringuito para tomar algo tras la visita. Nuestra recomendación: lleva calzado cómodo para moverte sin dificultad por las pasarelas y desniveles, y disfrutar plenamente del recorrido. Como la temperatura del interior de la cueva es constante y fresca, es también un refugio perfecto ante el calor del verano.
La Cova de Can Marçà es mucho más que una excursión. Es un viaje en el tiempo, un homenaje a la naturaleza y un plan cultural único para conocer Ibiza desde otra perspectiva.
Si tienes ganas de pasar un día de lo más entretenido, ya sea en compañía de la familia o de los amigos, acércate hasta Sa Cova de Can Marçà. Un lugar donde descubrir parte de la historia de la isla de una forma divertida y única.
Precio de las entradas
Adultos: 15 euros.
Niños: 9 euros.