El Archivo Histórico de Eivissa y Formentera (AHEiF) es la principal institución dedicada a conservar, organizar y difundir el patrimonio documental de las islas Pitiusas. Desde 2008 se encuentra en el edificio de Can Botino, en Dalt Vila, aunque fue reconocido oficialmente en 1937 como Archivo Histórico de Eivissa, su origen y fondos hunden sus raíces varios siglos atrás.
El núcleo principal de su documentación procede de la antigua Universidad de Eivissa y Formentera, institución que pasó a ser Ayuntamiento en 1724 tras los Decretos de Nueva Planta. A ello se suma la documentación judicial de la Curia de la Real Gobernación, los fondos de los juzgados de instrucción y primera instancia, así como los protocolos notariales, depositados en 2024. El documento más antiguo conservado data de 1373, aunque en el célebre Libro de Privilegios se copian textos que se remontan a 1235, año de la conquista catalana.
El primer archivero oficial fue Isidor Macabich, figura clave en la cultura ibicenca, que ejerció hasta 1970. A lo largo de las décadas siguientes, diversos especialistas —como Carme Balansat, Ernest Prats o Conxa Calafat— trabajaron en la clasificación de los fondos, aunque la falta de recursos y los continuos traslados dificultaron la conservación. En 1987, con la incorporación por oposición de Fanny Tur Riera como directora, se inició una etapa de consolidación, con un modelo de archivo abierto a donaciones, legados y nuevas adquisiciones.
Ese mismo año se estableció una clasificación en 25 secciones documentales, ampliadas a 26 en 2020, siguiendo criterios normalizados. En 1989 se inauguraron nuevas instalaciones en el antiguo convento de los dominicos, donde también se puso en marcha el Archivo de Imagen y Sonido Municipal (AISME), pionero en las Pitiusas. En la década de 1990 se publicaron transcripciones de documentos históricos y, gracias a un convenio con la Fundación March, se restauraron piezas singulares como el plano de Joan Ballester y de Zafra (1738).
Con el traslado a Can Botino en 2008, el archivo estrenó sede y publicó su primera guía institucional. Entre sus departamentos destacan: la documentación histórica, la Hemeroteca Municipal (cuyo inventario se publicó en 1987), el Archivo de Imagen y Sonido, colecciones especiales, fondos artísticos y una biblioteca especializada. Desde 2011, se ha impulsado la digitalización de buena parte de sus fondos, lo que convierte al AHEiF en el archivo público de Baleares con mayor volumen de documentación histórica y periodística disponible en línea.
Hoy, además de custodiar la memoria escrita, el AHEiF gestiona espacios culturales como el Refectorio y Es Polvorí.
Reconocido en la Ley de Archivos y Gestión Documental de las Illes Balears (2022), el AHEiF organiza actividades de divulgación como el Día Internacional de los Archivos y las Jornadas de Estudios Locales de Memoria Histórica.









