hotel rural Can Lluc es uno de esos lugares mágicos de Ibiza. Se encuentra ubicado en pleno corazón de la isla, cerca de San Rafael, en un tranquilo valle de gran valor ecológico, rodeado de pinos, algarrobos y olivos milenarios que preservan la esencia mediterránea en cada rincón.
Lucas Prats y Tina Soriano transformaron con pasión la casa familiar de más de 300 años de antigüedad en un exclusivo boutique hotel que fusiona a la perfección tradición ibicenca y sofisticación contemporánea. Los antiguos muros de piedra y techos de madera dialogan ahora con modernas instalaciones, creando un espacio que respira el encanto de la Ibiza más auténtica.
Situado a escasos 3 kilómetros de San Rafael y a solo diez minutos de Ibiza ciudad y San Antonio, Can Lluc ofrece una ubicación privilegiada para explorar toda la isla.
Sus instalaciones se distribuyen en 10 hectáreas de terreno con exuberantes jardines que garantizan total privacidad a sus huéspedes. Este paraíso natural acoge por igual a parejas buscando un refugio romántico y a familias deseando reconectar con la naturaleza.
El hotel cuenta con 25 habitaciones con espectaculares vistas a la montaña: seis dobles, cinco superiores y catorce villas, todas con terraza o jardín y entrada independiente. Algunas disponen de piscina privada, combinando el confort rural con elegantes detalles contemporáneos.
Su restaurante destaca por una cocina mediterránea de proximidad donde las paellas, fideuás y pescados frescos se elaboran con productos locales y verduras KM 0, acompañados de una selecta carta de vinos que realza los sabores isleños.
Una espectacular piscina infinita, servicios de spa y tratamientos wellness completan la experiencia en este santuario donde desconectar se convierte en un placer para los sentidos.
Abierto durante todo el año, Can Lluc es el escenario perfecto para retiros, celebraciones y eventos corporativos.
Sus versátiles espacios interiores y exteriores han acogido inolvidables bodas y encuentros empresariales gestionados con exquisita profesionalidad, así como retiros de yoga y bienestar.
Can Lluc encarna la perfecta simbiosis entre la Ibiza tranquila y natural con el lujo discreto y auténtico, ofreciendo una experiencia que celebra la verdadera esencia ibicenca para unas vacaciones que perdurarán en la memoria.