¿Eres de los que aprecia la cocina casera y el trato familiar en los restaurantes? Entonces tienes que conocer el restaurante Can Pere en cala Llenya.
Después de más de 30 años de trayectoria, Pedro Marí, gerente y chef del restaurante s’Argentera de San Carlos, cerró las puertas de dicho local para dirigirse a cala Llenya, a tan solo cinco minutos de la playa. Su máxima siempre ha sido cuidar con mimo a sus clientes y apostar por la gastronomía mediterránea.
Can Pere cuenta con un gran salón interior que en invierno se torna de lo más cálido gracias a su chimenea de leña. En verano, su terraza es la triunfadora, repleta de vegetación, luces y un ambiente inmejorable.
Elijas el sitio que elijas, lo que nunca falla son sus platos. Para elaborarlos emplean producto fresco y local que da como resultado una amplia variedad de propuestas.
La cocina mediterránea es la base de Can Pere. Preparan carnes y pescados al grill, su especialidad, y paellas y arroces perfectos para compartir. Además, por las noches sirven ricas pizzas caseras. En definitiva, en su carta hay opciones para todos los gustos, incluso para los que apuestan por una dieta vegetariana.
También poseen a diario la opción del plato del día. Cada mediodía te ofrecen dos platos a elegir que incluyen pan, alioli y postre. Todo por 15 euros. A veces encontrarás una buena parrillada mixta, otras paletilla de cordero al horno, otras pescados de temporada… El caso es que las alternativas van variando para que no comas siempre lo mismo.
Mención aparte merecen los postres de Can Pere. Son siempre caseros y entre ellos suelen contar con la típica greixonera ibicenca, tiramisú o tarta de queso. Especial mención merece el sorbete de limón con menta fresca y bautizado con el licor típico de la isla: las hierbas ibicencas.
La amplia terraza de Can Pere convierte las sobremesas en algo sumamente apetecible. Lo cierto es que tomarte un combinado, un mojito o una caipiriña aquí en pleno verano resulta bastante tentador.
Si aún no conoces el restaurante Can Pere, acércate al pequeño pueblo de cala Llenya y haz un alto en el camino para descubrir todo lo que tiene que ofrecerte.
¿Su lema?: crear experiencias.