Hay rincones en Ibiza que parecen hechos para detener el tiempo. Pomelo Playa, el chiringuito de Grupo Mambo enclavado en la delicada Cala Gració, en San Antonio, es uno de ellos. Abierto cada día del verano desde las 11:00 hasta las 23:30 horas, invita a vivir el verano sin prisa: desde un desayuno tranquilo junto al mar hasta una cena íntima bajo el cielo abierto, con la brisa de la noche y el sonido de las olas de fondo.
Con una estética mediterránea depurada y una filosofía cercana y relajada, Pomelo Playa toma la esencia de los chiringuitos de siempre y la eleva con una mirada contemporánea y cuidada. Al caer la tarde, la cala se calma y el espacio adquiere una atmósfera especialmente mágica: las velas se encienden, la temperatura baja y la experiencia gastronómica se convierte en algo difícil de olvidar.
La carta apuesta por el producto, la frescura y los platos para compartir. Entre sus propuestas destacan las croquetas de mar, los mezzes, la gamba roja ibicenca en crudo, la ostra Pogget N2, el bogavante con orzo, el pulpo crujiente en bullabesa o el lomo bajo de wagyu.
También hay espacio para ensaladas como la de sandía, hinojo fresco y espinacas, y para un apartado de postres pensado como colofón dulce a una jornada junto al mar. Todo ello acompañado de una selección de cócteles de autor y vinos nacionales e internacionales.
Con esta temporada, Grupo Mambo refuerza la apuesta por Pomelo Playa como uno de sus proyectos gastronómicos más estratégicos en la isla.