Hay restaurantes que forman parte de la historia de Santa Eulalia, y El Puntal es uno de ellos. Después de más de 27 años convirtiéndose en un punto de encuentro para residentes y visitantes, este conocido restaurante comienza una nueva etapa tras cambiar de propietarios. La buena noticia es que quienes ya lo conocíais seguiréis sintiéndoos como en casa.
La apuesta es conservar aquello que siempre ha funcionado: el ambiente, la decoración y una cocina que combina recetas de toda la vida con algunas novedades que elevan la experiencia sin perder la identidad del restaurante. Porque la intención nunca fue empezar de cero, sino cuidar un lugar con mucha historia y hacerlo evolucionar poco a poco.
El local mantiene su acogedora sala interior y su agradable terraza, desde la que podrás comer o cenar con vistas al Puerto Marítimo.
La carta sigue fiel a algunos de los platos que durante años han convertido a El Puntal en un referente. Si te apetecen unas tapas para compartir, encontrarás clásicos como los chopitos a la andaluza, las gambas al ajillo, los boquerones en vinagre, los pimientos de Padrón o las croquetas. Y si preguntas por una recomendación de la casa, probablemente te hablen de sus albóndigas caseras. Se preparan a mano con carne fresca de ternera, quedan especialmente tiernas y se terminan con queso pecorino romano rallado, un detalle que refleja la influencia de Italia.
Esa inspiración italiana también se deja ver en varios de sus platos de pasta, todos preparados al momento. La Carbonara elaborada siguiendo la receta tradicional romana, la Amatriciana, los ñoquis a la Sorrentina o el Tonnarello con marisco son algunas de las especialidades que conviven con carnes, pescados y recetas mediterráneas.
Uno de los platos más emblemáticos de El Puntal también se ha renovado. Hablamos de La Tabla, una propuesta pensada para compartir que ahora puedes pedir en tres versiones: Mar -todo pescado-, Tierra -todo carne- o Mar y Tierra -combinado-.
Toda la cocina se basa en un mismo principio: trabajar únicamente con ingredientes frescos y preparar cada plato al momento. Además de la carta, el restaurante ofrece un menú del día y sugerencias fuera de carta que cambian según la temporada y los productos disponibles, por lo que siempre encontrarás alguna sorpresa. También disponen de menú infantil para los más pequeños de la casa.
Y, por supuesto, merece la pena dejar sitio para el postre. El tiramisú casero, elaborado cada día, es uno de los favoritos de la casa, aunque también encontrarás otras opciones como la tradicional Tarta de Santiago, la Miloca, helados y sorbetes.
Si buscas un restaurante con historia en Santa Eulalia, donde puedas disfrutar de una cocina cuidada en un ambiente familiar y frente al puerto, El Puntal sigue siendo una apuesta segura; un lugar que ha sabido renovarse sin renunciar a todo aquello que lo convirtió en un clásico.