Restaurante Can Pedro i Mari, en Cala Carbó, es uno de esos restaurantes ibicencos que cuenta con una gran historia a sus espaldas. Comenzó abriendo sus puertas hace ya más de cincuenta años, cuando tenían el antiguo restaurante Can Jaume en Cala Vadella; después regentaron su local en Cala de Bou. Ahora, con la misma ilusión y concepto que les dio renombre en el pasado, inauguran este novedoso local, que apuesta por propuestas tradicionales y sabrosas sin perder ni una pizca de su esencia.
Su carta está compuesta por una amplia variedad de platos de la gastronomía ibicenca y mediterránea. Sus arroces y fideuás son famosos desde siempre en toda la isla, de hecho, hay quien se acerca hasta el restaurante preguntando por ellos; incluso se pueden pedir por encargo para llevar.
La calidad del pescado fresco es también excepcional. Cuentan con algunos de los mejores ejemplares de Ibiza, esos cuyo intenso sabor a mar fascina a los amantes de este alimento. También tienen vivero propio con langostas y bogavantes. Además, encontrarás jugosas carnes, bocadillos, ensaladas e incluso pizza y pasta. Lo cierto es que siempre hallarás esa opción que satisfaga tus antojos. Si te asalta la indecisión, pregunta a sus empleados, son encantadores.
También cuentan con sugerencias del día que varían según la disponibilidad de los productos frescos y de temporada.
La terraza de Can Pedro i Mari es perfecta para terminar un día de verano y resguardarse de los rayos del sol. En ella podrás relajarte y probar su rica sangría de cava, sus clásicos cócteles o alguno de los vinos de su extensa bodega. Por cierto, ¡no olvides probar sus postres caseros! Tarta de queso, tiramisú, greixonera, crema catalana, banoffee… ¡Hasta los menos golosos se chuparán los dedos!
Can Pedro i Mari es, en definitiva, un restaurante familiar en la playa de lo más acogedor, donde comer bien y gozar de la verdadera esencia de la isla resulta tremendamente sencillo.